16,3 km por la antigua vía férrea de Antioquia a bordo de una moto de trocha. Dos horas cruzando el paisaje que alguna vez fue el corredor del tren — ahora es tuyo a velocidad, entre polvo, montaña y el rugido del motor. Una experiencia que combina historia, adrenalina y territorio como ninguna otra en el oriente antioqueño.



